Bodegas Canopy , una de nuestras bodegas preferidas en los últimos años es una joven bodega volcada en el redescubrimiento del terruño histórico de Méntrida.

Fue el año 2004 donde  Belarmino Fernández y Alfonso Chacón, dos amigos enólogos, profesionales del mundo del vino, de la empresa y de la hostelería, decidieron unir su pasión en un proyecto vitivinícola que hiciera revivir la calidad del vino en esta zona.

Realmente el citado comenzó en noviembre de 2003, cuando sus responsables iniciaron la búsqueda de viñas en las que basar el citado proyecto. Los dos socios buscaban viñas viejas de garnacha y modernas plantaciones de Syrah, teniendo muy claro  que el vino  surge  de la viña y que por lo tanto la práctica de una viticultura de conocimiento y respeto   era la parte fundamental de una futura bodega.

El objetivo no era otro que elaborar vinos como los que a ellos les gustaba beber y que casualmente son los que a nosotros son los que nos gusta beber. Finalmente, fue en Méntrida donde encontraron un viñedo viejo que se adecuaba a sus exigencias.

Actualmente las diferentes viñas de Bodegas Canopy suman un total de 19 hectáreas de viñedos divididos entre las variedades de Garnacha (9 viñas con 11 hectáreas) y Syrah (3 viñas con 8 hectáreas).

Las viñas de Garnacha tienen entre 55 y 93 años y están situadas en El Real de San Vicente. Por su parte, las de Syrah, que tienen una no desdeñosa  edad comprendida entre 19 y 23 años, se cultivan en el suelo arenoso del municipio de Camarena, mediante el sistema de espaldera. Las viñas de Canopy se encuentran situadas en diferentes zonas de los términos municipales de estas dos localidades toledanas, ya que cada una de ellas ha sido cuidadosamente seleccionada, teniendo en cuenta sus características, para que se adecuen perfectamente al perfil de los vinos buscados.

Continuando con la búsqueda de viñedos antiguos en altura, Bodegas Canopy expandió su área de trabajo en 2007, lanzando al mercado Kaos, su primer vino de la tierra de Castilla y León. El viñedo de origen, situado en Cebreros, en el valle del río Alberche, entre los picos de Gredos y Guadarrama, se caracteriza por una inclinación vertiginosa, viñas de más de 80 años y un suelo de pizarra caótico y agreste. Este tipo de viñedos son duros y exigen un importante ejercicio armónico en su elaboración.

Recordando que La producción de Canopy se basa en el máximo respeto a la uva también en bodega, sus vinos siguen un proceso de maceración prefermentativa en frío y descubes tempranos, para pasar a una fermentación maloláctica en barricas de roble francés de diferentes tamaños.

Hasta el momento, Bodegas Canopy ha lanzado al mercado siete referencias monovarietales: Castillo de Belarfonso, Tres Patas, Malpaso, La Viña Escondida, Congo, Kaos y Loco.

En este probaremos todos sus vinos :

Méntrida

Tres Patas 2016

Malpaso 2015

La Viña Escondida 2015

CONGO 2015

CASTILLO DE BELARFONSO 2016

 

V.T Castilla y León

KaOS 2010

Loco 2015