Bodega Enrique Mendoza  Cata AMS 15 de Febrero de 2019 17:30

La plantación de las primeras viñas por parte de D. Enrique Mendoza, padre de nuestro protagonista,  se remonta a  los años 70 del siglo XX pero la bodega homónima no se crea hasta el año 1989.

Es entonces cuando sus hijos Julián y Pepe comienzan a trabajar en la bodega

El primero llevando la parte administrativa y comercial, el segundo como enólogo y responsable de la viña y ambos como bodegueros.

Reconozco que con Julián –nuestro próximo ponente-  no he tenido demasiado contacto, sin embargo con Pepe Mendoza he tenido suficientes como para decir que nos une una buena amistad.

Varias charlas profundas sobre la moscatel, la monastrel y sobre todo el viñedo,  me han permitido conocer a una magnifica persona y su filosofía.

Me comentaba hace unos diez años que sus primeros vinos no llegaban a convencerle. Les faltaba algo que no conseguía en bodega y no sabía muy bien lo que era. Cuando llegó a este punto muerto, solo quedaba un sitio al que mirar y este era la viña y su terruño.  Comenzó a ver que el agua era una de los principales parámetros y no pensó en regar más o menos, sino que empezó por donde hay que hacerlo. La bodega instaló en ciertas plantas  unos sensores  de humedad que le cuentan si el estrés hídrico, que a veces y en su justa medida no es malo, pasaba a mayores poniendo en peligro la viña y su producción. A su vez instalaron dendómetros para controlar el momento de crecimiento de la planta, cuando efectuar las podas, momento estimado de madurez fenólica de los frutos, falta de nutrientes… etc.

Puede parecer que interpretando correctamente estos datos se pudiera llegar a la excelencia en un vino, pero  Pepe vio que  había más cosas y que los herbicidas sistémicos y abonos fosfatados eran pan para hoy y hambre para mañana. Tened en cuenta la visión y mentalidad que tenían en Enrique Mendoza hace 15 o 20 años cuando en España Joly nos sonaba a perfume francés…

Control hídrico, eliminación de sistémicos, y monitorización de la salud del viñedo  realmente no cerraban el circulo que buscaba Pepe y ese cierre lo encontró paseando durante interminables horas entre hileras, mirado las hoja que amarilleaban en ciertos sitios preparando mentalmente las podas del año siguiente para que cubrieran mejor los racimos del calcinante sol de Alicante en la siguiente cosecha y yo diría que escuchando lo que le contaban las plantas. Sinceramente creo que esa simbiosis hombre-viña  o Pepe-viña es lo que ha hecho de los vinos que vamos a catar este viernes, algo con alma. Tensión, profundidad, buena acidez… Bueno, os dejo que  saquéis vosotros las cosas mañana  a los siguientes vinos:

ENRIQUE MENDOZA CHARDONNAY FERMENTADO 2017

ENRIQUE MENDOZA PINOT NOIR 16

ENRIQUE MENDOZA MERLOT-MONASTRELL 16

ENRIQUE MENDOZA PETIT VERDOT 16

ENRIQUE MENDOZA ESTRECHO 16

ENRIQUE MENDOZA QUEBRADAS 16

ENRIQUE MENDOZA SANTA ROSA 15